Respirar es algo tan automático que solo reparamos en ello cuando deja de funcionar como debería. Basta con un simple resfriado para recordarnos lo esencial que es hacerlo por la nariz: de repente, dormir se vuelve complicado, la boca se reseca, nos sentimos más irritables… y el malestar general se multiplica. Dejando de lado el resfriado, muchas personas están siempre respirando por la boca inconscientemente.
En algunos casos, esta respiración bucal es solo temporal, una molestia pasajera fruto de un catarro. Pero a veces va más allá. Hay personas, incluidos muchos niños y niñas, para quienes respirar por la boca no es la excepción, sino la norma. Y eso puede tener consecuencias importantes para su salud y desarrollo. Por suerte, existen enfoques que pueden ayudar a corregir este patrón. Uno de ellos es el método Buteyko, una técnica de reeducación respiratoria que ha ganado popularidad por sus beneficios en casos de hiperventilación, asma o apnea del sueño.

En este artículo vamos a centrarnos en la respiración bucal u oral. Hablaremos de por qué ocurre, qué efectos puede tener y cómo abordarla de forma eficaz. Porque lo que empieza como un hábito puede acabar afectando mucho más de lo que parece.
¿Qué es la respiración Bucal?
La respiración bucal o el síndrome del respirador bucal es una condición en la cual una persona, en lugar de respirar predominantemente por la nariz, respira principalmente por la boca. Este hábito puede tener diversas causas y consecuencias, especialmente en la población preescolar, pero también afecta a adultos. El tratamiento efectivo para la respiración bucal requiere un enfoque multidisciplinar que involucre a fisioterapeutas respiratorios, logopedas, odontólogos y otorrinolaringólogos.
¿Quiénes lo padecen?
Aunque es más frecuente en la infancia, el sindrome del respirador oral también afecta a adolescentes y adultos. Los estudios demuestran que hasta un 50% de los niños pueden presentar períodos de respiración oral, principalmente asociados a obstrucciones temporales como infecciones o alergias. No obstante, cuando este patrón se cronifica, puede generar una cascada de consecuencias clínicas y estructurales.
En adultos, muchas veces se trata de una condición subdiagnosticada, manifestada a través de síntomas indirectos como sequedad bucal, ronquidos, fatiga crónica o apnea del sueño.
Causas del síndrome del respirador oral
Las causas de la respiración bucal pueden ser múltiples y frecuentemente coexisten. Las más comunes incluyen:
Obstrucción nasal
Las causas más prevalentes de obstrucción nasal son:
- Rinitis alérgica persistente.
- Hipertrofia adenoidea y amigdalar.
- Desviación del tabique nasal.
- Pólipos nasales.
- Infecciones respiratorias recurrentes.
Cuando estas condiciones dificultan el paso de aire por las vías nasales, el individuo recurre de forma progresiva a la respiración oral.
Alteraciones anatómicas
Las malformaciones faciales, paladar ojival, retrognatia mandibular, frenillo lingual corto o el colapso de las válvulas nasales pueden favorecer la respiración bucal como vía principal.
¿Es malo respirar por la boca?
Respirar por la boca de forma ocasional, como cuando estamos congestionados por un resfriado, no suele tener mayores consecuencias. Pero cuando se convierte en un hábito constante, especialmente durante la infancia, las cosas cambian. Y mucho.
Lejos de ser una simple peculiaridad, la respiración bucal sostenida puede desencadenar una serie de efectos en cadena que afectan al desarrollo facial, la calidad del sueño, el comportamiento e incluso al rendimiento escolar. No solo eso: en la edad adulta, este patrón puede mantenerse y amplificar sus consecuencias, impactando de forma sistémica en la salud general.
A continuación, repasamos las principales repercusiones de la respiración bucal, tanto en niños y niñas como en adultos.

Consecuencias de la respiración oral en niños/as
Desarrollo craneofacial
La respiración oral puede afectar el crecimiento y desarrollo de la cara y la mandíbula, llevando a maloclusiones y alteraciones dentales. Además, se observa un patrón facial alargado, mandíbula retraída, labios incompetentes y ojeras marcadas.
Problemas respiratorios
Aumenta el riesgo de infecciones respiratorias y puede contribuir a la apnea obstructiva del sueño, así como a una disminución de la capacidad vital pulmonar.
Rendimiento escolar y conducta
La respiración oral puede afectar la concentración, el rendimiento escolar y el comportamiento de los niños/as. Esto se vincula con una oxigenación cerebral deficiente y una mala calidad del sueño.
Alteraciones del sueño
La calidad del sueño puede verse comprometida, resultando en somnolencia diurna y problemas de atención. Se observan despertares frecuentes, bruxismo, ronquidos, sed, ganas de orinar y sudoración nocturna.
Consecuencias de la respiración oral en adultos
Problemas dentales
Maloclusiones, caries y enfermedades periodontales son comunes debido a la sequedad bucal persistente. La saliva, al reducirse por la respiración bucal, pierde su función protectora y aumenta el riesgo de infecciones orales.
Desórdenes del sueño
Incrementa la probabilidad de desarrollar apnea del sueño y ronquidos, así como fatiga crónica, cefaleas matutinas e irritabilidad.
Impacto sistémico
La respiración oral crónica puede estar asociada con hipertensión, enfermedades cardiovasculares, respiratorias y problemas digestivos. La entrada continua de aire no filtrado y seco irrita el epitelio respiratorio, generando inflamación crónica.

¿Como detectar el sindrome del respirador bucal?
El diagnóstico se basa en:
- Examen clínico: observación de la posición habitual de labios y lengua, estructura facial, presencia de paladar ojival o labios entreabiertos.
- Historia clínica: síntomas nocturnos, ronquidos, respiración bucal durante el día, antecedentes alérgicos, uso de la CPAP.
- Exploración funcional: test de permeabilidad nasal, exploración de cavidad oral y estructuras nasales.
- Estudios complementarios: rinomanometría, polisomnografía, ortopantomografía.
Tratamiento de la respiración por la boca
En el tratamiento del sindrome de respiracion bucal debe ser integral y multidisciplinar, involucrando a varios especialistas.
Fisioterapia respiratoria y Metodo Buteyko
Uno de los enfoques más eficaces es la reeducación respiratoria a través del método Buteyko.
Este método se enfoca en la reeducación de la respiración nasal y la reducción de la hiperventilación. Se enseña a los pacientes a mantener una respiración nasal constante, y reducir la frecuencia respiratoria mediante ejercicios sencillos de respiración. Así como a adoptar un patrón respiratorio que favorezca un mejor funcionamiento de los músculos respiratorios. Igualmente se pueden utilizar ciertos dispositivos para favorecer la respiración nasal durante el descanso.
Asimismo, se emplean otras técnicas como la higiene nasal. Se trata de eliminar el moco del conducto nasal para evitar a toda costa obstrucción en vía aérea superior y favorecer el paso del aire a través de la nariz.

Logopedia y reeducación orofacial
Los logopedas juegan un papel clave en la corrección de la respiración oral, especialmente cuando existen alteraciones en la musculatura orofacial. A través de la terapia miofuncional, trabajan la tonicidad y coordinación de labios, lengua y paladar blando, con el objetivo de fomentar un cierre bucal adecuado y una deglución funcional. Su intervención es fundamental tanto en niños como en adultos, ya que ayuda a consolidar hábitos respiratorios saludables y prevenir recaídas.
Intervenciones odontológicas
La intervención ortodóntica permite corregir las maloclusiones y guiar el crecimiento facial. El uso de expansores palatinos, ortopedia funcional de los maxilares y tratamiento con brackets puede devolver la correcta relación dental y mandibular, contribuyendo al cierre bucal espontáneo.
Otorrinolaringología
El especialista debe abordar las causas obstructivas de la respiración nasal mediante:
- Control de rinitis alérgicas
- Adenoidectomía o amigdalectomía
- Cirugía del tabique nasal o de cornetes
- Tratamiento de pólipos o sinusitis crónicas
Estas intervenciones permiten restablecer la permeabilidad de la vía aérea superior y promover la respiración nasal.
Prevención y recomendaciones
- Detectar y tratar de forma temprana los episodios de obstrucción nasal en la infancia.
- Observar patrones de sueño en los niños: ronquidos, sudoración, boca abierta.
- Fomentar una buena higiene nasal.
- Consultar con especialistas ante signos de respiración oral mantenida.
- Integrar la reeducación respiratoria como parte de la rutina de salud.
Respirar por la boca puede tener un impacto profundo en la salud y el desarrollo, sobre todo en los niños más pequeños. En la etapa preescolar, cuando el cuerpo aún está en plena formación, respirar por la boca puede alterar desde la estructura facial hasta el patrón respiratorio a largo plazo.
Comprender y actuar cuanto antes frente al síndrome del respirador oral es clave. Reeducar la manera en que respiramos, con la ayuda de distintos especialistas, sigue siendo la herramienta más eficaz para recuperar el equilibrio respiratorio natural… y todos los beneficios que conlleva.