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Fisioterapia respiratoria para el asma

¿Qué es el asma y como la fisioterapia respiratoria puede ayudarte?

El Asma es una enfermedad respiratoria crónica inflamatoria que afecta a las vías aéreas, genera episodios de hiperrespuesta bronquial, provocando un estrechamiento en los bronquios y por lo tanto una obstrucción al paso del aire.

Las crisis son reversibles con medicación y en algunos casos de forma espontánea. Tras las crisis asmáticas se genera un edema y, sobre todo en lactantes, se forman tapones de moco a nivel bronquial.

Tratamiento fisioterapéutico para el asma

El objetivo es controlar la enfermedad, prevenir las crisis y el drenaje de las secreciones que causan la obstrucción.

Para el drenaje de las secreciones:

Se emplean nebulizadores de suero hipertónico que ablandan el moco y posteriormente, a través de presiones en el tórax, ejercicios respiratorios y el provocamiento de la tos, conseguimos que se expulse la mucosidad.

Prevención de las crisis:

Usaremos un Medidor de Flujo Espiratorio «peak-flow» (PEF) portátil (en niños colaboradores y adultos). Enseñamos a llevar un registro de las mediciones diarias, esto nos ayuda a detectar precozmente una crisis y facilita su control.

Además te enseñaremos el método Buteyko, que consiste en desarrollar un patrón que disminuye el ritmo respiratorio mediante respiraciones controladas y apneas, consiguiendo, de esta manera, reducir el broncoespasmo y disminuir la disnea.

Puedes consultar cualquier duda acerca de los aerosoles pautados por el médico y repasaremos la correcta técnica para administrarlos.

Preguntas frecuentes sobre fisioterapia y el asma

Dificultad para respirar (Disnea), tos seca, sibilancias y opresión en el pecho. Se pueden presentar aisladas o combinadas, y como consecuencia desencadenada por un alérgeno.

Son episodios agudos en el que uno o más síntomas típicos aumentan progresivamente acompañados de una disminución en el valor PEF, es decir, hay un broncoespasmo que no deja pasar el aire. Es un evento potencialmente grave. Hay crisis de instauración lenta (días, semanas) y crisis de instauración rápida (horas), siendo estas las más graves.

Factores de riesgo que predisponen a desarrollar asma, como pueden ser:

  • Padres asmáticos.
  • Dermatitis atópica.
  • Rinitis alérgica.
  • Sensibilización a la leche, huevo o cacahuete.
  • Sibilancias no relacionadas con resfriados.

Los lactantes con más de 3 episodios de sibilancias al año que cumplan varios de estos factores, están más predispuestos a desarrollar Asma Infantil.

La espirometría y la prueba broncodilatadora se recomiendan como prueba objetiva de afectación funcional para establecer el diagnóstico. Estas pruebas son realizadas por el médico especialista, en este caso, el neumólogo.