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Vacuna para la bronquiolitis (VRS) 2023

La bronquiolitis es el cuadro clínico secundario a la infección vírica que con más frecuencia da lugar a sibilancias en la infancia. 

El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) causa aproximadamente el 60-70% de todas ellas. Constituye la causa más frecuente de enfermedad respiratoria y hospitalización en menores de 1 año lo que resulta en una importante sobrecarga asistencial en los servicios de atención primaria y urgencias. Alrededor de un 10% precisan atención en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Para prevenir esta situación se esta administrando una vacuna para la bronquiolitis a los más pequeños y vulnerables.

¿Para quién es la vacuna?

El Comité Asesor de Vacunas de la AEP (Asociación Española Pediatría) recomienda para la temporada 2023-2024, la administración de la vacuna Nirsevimab a los menores de 6 meses nacidos a partir del 1 abril de 2023 y hasta el 31 de marzo de 2024. 

Se priorizará la inmunización de los nacidos durante la temporada de invierno 2023-2024 y los nacidos previamente se inmunizarán lo antes posible (mes de octubre). Se puede administrar de forma segura a la vez que las vacunas habituales de la primera infancia. 

Fotografía de mano con vacuna para la bronquiolitis

¿Qué es exactamente el Nirsevimab?

Nirsevimab es un anticuerpo monoclonal indicado en la prevención de la infección por el VRS en lactantes y recién nacidos. Se comercializa con el nombre de Beyfortus. Fue aprobado para uso médico por la Agencia Europea de Medicamentos en noviembre de 2022. 

Los anticuerpos son producidos naturalmente por el cuerpo y ayudan al sistema inmunitario a reconocer a los gérmenes, bacterias y virus que causan enfermedades, y los marcan para ser destruidos. 

Los anticuerpos monoclonales son estas mismas proteínas del sistema inmunitario que se crean en el laboratorio a modo de vacuna.

Prevención de la bronquiolitis

Por eso es TAN IMPORTANTE VACUNARSE, para que nuestro cuerpo aprenda a resistir infecciones específicas, producir anticuerpos y fortalecer el sistema inmunitario. 

Como todos los medicamentos, las vacunas pueden causar efectos secundarios leves como fiebre baja, dolor o enrojecimiento en el lugar de inyección, que desaparecen espontáneamente a los pocos días. 

Las dos principales razones para vacunarse son protegernos a nosotros mismos y proteger a las personas que nos rodean. 

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